viernes, marzo 08, 2013













No sé porqué aún me enfurecen
cierto tipo de individuos;
será por la falsedad que intuyo
bajo la filosofía barata
de intelectual autodidacta,
de rebelde sin causa conocida,

porque me asquea ese rol
de atormentado permanente,
de adicto al remordimiento,
papel que, según parece,
valida automáticamente
las más descabelladas excusas
para justificar lo injustificable,

o porque me sacan de quicio
las listas de afrentas vitales,
las terribles circunstancias
a las que tienen que adaptarse,
estos especímenes concretos.

Conozco ese corazón,
sé de sus miedos,
y ninguno es tan insoportable,
tan diferente a los del resto;

pero les concedo el arte
de interpretar el cuento de la pena
con rigor, sin que se note el regodeo,
y su existencia resulte dura,
su mundo interior complicado.

Y todo eso solo porque en el fondo les fastidia
lo que cualquiera con dos dedos de frente sabe;
que en realidad, lo verdaderamente difícil
es empeñarse en ser feliz.

viernes, febrero 15, 2013

Seguro que a veces lo piensas.

Cuesta conciliar el sueño
si asalta la mala conciencia,
das vueltas y vueltas

pero al rato te consuelas
con que ahora todo bien,
parece que hay calma,

y suspiras aliviado porque
debe de estar superado,
no fue tanto el daño.

Sigues
sin ponerte
en el lugar de nadie.

miércoles, mayo 30, 2012


Foto: Marta Noviembre
No hubo final heroico para esas fotos,
cayeron,
peso muerto,
a la papelera,
corroborando así
la teoría de atracción gravitatoria,

quizá sean ahora
compost de papel reciclado
o cenizas
sobre un suelo
yermo de recuerdos.

No hubo final heroico para esas fotos,
ni tan solo
el siempre suplicado
minuto de gracia,
engañoso instante 
de piedad mal entendida,

quizá hayan acabado
en la otra punta del mundo
o a pocas
ciudades de distancia
sobre un suelo
que ya no era el suyo.

Eso pensaba
mientras encendía un cigarrillo
y sonreía.

jueves, mayo 03, 2012


Cuentos para niños
 "He was my North, my South, my East and West" 
Stop all the clocks, W. H. Auden

Foto: Marta Noviembre
Mi madre no solía contarme cuentos. Solo lo hacía con propósitos exclusivamente prácticos: para que dejara el plato limpio o para detener la cantinela “falta mucho” mientras languidecíamos al calor de interminables procesiones hasta la playa, cargados hasta los topes con sillas y mesas plegables, neveras portátiles y tarteras de pollo empanado con tortilla de patata.

No, mi madre no solía contarme cuentos. Si se me antojaba algún juguete, alguna chuchería, simplemente se descolgaba con un crudo “no”. Nunca me explicaba los pares de pantalones que debía coser para pagar la letra de nuestro minúsculo piso  o la rueda del 127, ni la cantidad de cojines que se podrían hacer con el pelo que mi padre cortaba en una sola semana en la barbería.

Por eso, cuando él murió, no me contó que se había ido al cielo. Solo dijo “estamos solas”, y su voz sonó muy débil cercada  por el cuello negro.

lunes, abril 30, 2012


Foto: Marta Noviembre
Mentimos por compromiso,
por diversión,
porque hay público,

mentimos de memoria,
por la carga emocional de recuerdos,
porque queremos,

mentimos sobre nosotros,
sobre otros,
para ser otros,

la verdad es ese estorbo modificable
a base de mentiras instrumentales
de compensación simbólica.

Pero nuestra persistencia en la falsedad
hace que a la larga
sea inevitable reconocerla.

Mentir es,
desde siempre,
una elección.

viernes, abril 27, 2012


Tatué mi brazo para recordar el instante
en que pasado y futuro convergieron
doblándose sobre sí mismos
para formar el presente que era mi vida.

Esa espiral perfecta no dejaría de girar
aún cuando yo desapareciera,
sumando y restando a cada vuelta,

y comprendí que no siempre habría tiempo. 

miércoles, febrero 01, 2012

Foto: Marta Noviembre
No debiste hacerlo así,
dejarme
con la mirada perdida
en las copas de los árboles
y todas nuestras ciudades arrasadas,

no sé qué hacer con las manos,
mis pies adónde,
Hic sunt dracones,
deambulo por las calles
espero
la nieve que no llega,
el silencio,

no debiste hacerlo así,
exiliarme
con la mirada perdida
en las copas de los árboles
y todas nuestras murallas derribadas,

despojada,
tirito de frío.