A cuestas la conciencia como una cruz,
sobrellevando a duras penas el cuerpo
y la certeza
de que es imposible captar una luz
en constante movimiento,
desabrigado por el aliento de los días,
erosionado por eternos interrogantes,
en los bares,
porque nadie entendió nunca del todo
hacia dónde dirigirse,
sabiendo que no hay respuesta posible,
temiendo que no hay brújula tan certera
como el azar
cuando desgrana rosarios de promesas
y deslinda rumbos.
En barrido circular,
tú sentado en la plaza
sopesando la posibilidad de beber
hasta ahogar un amor tan grande
que teme no encontrar su réplica.
viernes, octubre 23, 2009
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5 ronroneos:
Tan reales y cercanos suenan tus versos...
OH... sabes que me ha encantado... (es un poco completly to be recorded)
por fin doy con tu blog, un abrazo marta.
Así andamos. A merced del azar.
Besos
así andamos, pero contigo cerca, y eso es mucho
teqiero
mua!
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